Cuando me subo
bajo el pie
siento el impulso
parece que el viento
viniese por detrás,
es una nube que me hace volar.
No me dan ganas de caminar,
cuesta mucho menos avanzar
es mas fácil doblar
y no hay por que parar.
La brisa
acaricia mi cara,
mueve mi cabello.
La bicicleta es un velero,
es mi velero
y no la pueden votar
ni las olas, ni el viento.